viernes, 2 de noviembre de 2007

TURISTA EN MI CIUDAD

perdido

Noviembre comenzó como anfitriones de una visita del exterior, así que tuvimos que apelar a nuestra creatividad y pensar a que lugares llevar a nuestro amigo. Es muy extraño ser turista dentro de mi propia ciudad. Es una experiencia diferente en un ámbito sumamente conocido. Pero, es realmente así? No, lo creo. En estos días veo a Buenos Aires con otros ojos. Me pongo en la situación de visitante y medito qué cosas serían de mi interés, qué cosas me gustaría explorar. Y también pienso que tal vez, a nuestro amigo le atraen cosas distintas que a nosotros. Ir de compras por Palermo Soho, pasear por los jardines de la Biblioteca Nacional, son algunas de las cosas que le han gustado. Los museos o los edificios históricos no le han llamado la atención. Por la noche fuimos a recorrer Puerto Madero, y la imagen de noche es la de una ciudad luminosa y casi extrajera a mis ojos. Decidimos poner en contacto a nuestro huésped con algo bien porteño y lo llevamos a comer a uno de los carritos de la costanera. Al principio pensé que tal vez la idea de comer un sándwich de carne asada, de pie y en la vereda, no iba a ser de su agrado. Sin embargo y muy para nuestra sorpresa fue una de las cosas que más le gusto!

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